domingo, 2 de diciembre de 2007

La ciudad

Los extintos "Jabalises", banda a la que pertenecía, dieron sus últimos coletazos a lomos de mi acústica, es cuanto menos curioso que un grupo inicialmente punk acabe haciendo rock acústico. El año pasado decidí que no se deberían perder las canciones, aunque nos separásemos o aunque yo no pudiese seguir al 100% con la música, era una pena perder el material. Quizás algún día pueda volver a subirme a un escenario, porque me cargaba las pilas y me reventaba los ventrículos a base de adrenalina. La calidad de la grabación no es muy buena porque yo no soy ni buen músico ni buen técnico de sonido y lo del multipista no se me termina de lograr así que espero que seais capaces de terminar de escucharla...



La ciudad me cae
cual patada en los riñones
vuelven a tronar
en sus calles los pasos y los motores

Vuelve a quebrantar
mis huesos con humo y olores
yo estúpido truhán
cometí los mismos errores

La ciudad amarga
piruleta embarrada
te vuelvo a llamar
te dejaste aquí ayer tus bragas

Pero...

No me tomes por cabrón
la culpa de esto no es mía
ha sido la ciudad
la que ha descontrolado mi vida

La ciudad me clava
en los pulmones un polvillo negro
hoy soy un número
mañana quizás esté muerto

los balcones cuelgan
geranios de una Babilonia
que incluso cuando ardió
no supo reconocer su derrota

-Estribillo-

Yo me fugo de todo
yo me escondo en tí
y planeamos revoluciones
que están por venir

Yo me meto en el fondo
yo me ahogo en barniz
en los refugios que llaman bares
yo suelo dormir

En los parques ya
casi nunca rueda la pelota
inocencia se ahorcó
con una antena telefónica

en los labavos
pasean sobre una linea blanca
el chulo, el pijo y también
fuerzas del orden uniformadas

en los pisos francos
dominan el mundo escarabajos
muere Spiderman
de nosotros no supo salvarnos

Esta noche esconde
el cajón donde la ciudad guarda
otro charco de sangre
más hormiguitas desahuciadas

-Estribillo-

El carterista educado
El ladrón trajeado
La princesa de la esquina
y hoy hay putas que son muy finas

El marido que piensa
leña que es la que enseña
la ilusión hoy naufraga
a bordo de una patera

Los poetas que buscan
pastillitas que hagan de musa
sigue esperando en la estación
Penélope, con su bolso de piel marrón...

-Estribillo-

domingo, 11 de noviembre de 2007

Arquímedes Yáñez: Capítulo primero

La lluvia caía sobre mis hombros. En la herida cabían dos dedos.

¿Quién coños decidió que debería ser así?. Ese cabrón al menos se llevó su merecido. No la volverá a tocar nunca más. Los de la ambulancia tardan en llegar, no se toman prisas cuando les llaman desde este barrio. Mírala, su carita amoratada, sus piernas largas como un domingo sin fútbol y esas dos tetas colocadas con calibre. La peor condena que puede existir para una mujer en estos tiempos es ser tan bonita y nacer aquí. La mierda que antes corría por las calles ahora corre por las venas de hijos de puta como él. Suenan disparos en la calle, cada vez respiro peor. En el cine no mueren los héroes, les dan medallas y se follan a la tía buena de turno. En mi peli ella muere y yo probablemente. Novato...eso es lo que soy un puto novato. Cualquiera le habría pegado un tiro antes de que la matara a hostias. Quizás me merezca morir sobre esta mugrienta moqueta. ¿Quién me mandará a mí joder?.

Se abrió la puerta.

- Es usted el agente Yáñez ¿Qué le ha ocurrido?-dijo un fulano con un chubasquero de hincha del Cádiz.
- El pulmón joder, daos prisa matasanos, no respiro.
- Tranquilícese, vamos a ayudarle-la mujer estaba buena, siempre conozco a las mujeres guapas en situaciones comprometidas.

Desperté en el hospital, calentito, bueno, todo lo calentito que se puede estar con uno de esos batines que te dejan con el culo al aire. Como el cuerpo de policía. Salía en el periódico, en sucesos, bueno yo concretamente no, salía un tal A.Y. del que se decía que "recientemente incorporado al cuerpo de la Policía Nacional, fue herido por un traficante al que tuvo que abatir de un disparo para defender su propia vida. En estos momentos el agente A.Y. se encuentra en buen estado en el Hospital Universitario".

-"Buen estado", ¿qué coño sabrán los periodistas?
- Esos son peores que los tritones-dijo mi compañero de habitación, el cual sostenía entre sus manos la revista "Trofeo Pesca".
-Usted por qué está aquí-pregunté, es agradable conocer a quien te ve con el culo al aire y un suero clavado en el antebrazo.
-Me operaron ayer de la vesícula, usted es el policía ¿no?.
-Eso me han dicho.
-Tuviste cojones salao, vas a ser un buen policía, los cojones son muy importantes en esta vida.
- Me alegro de que sigan en su sitio- la sinceridad es mi fuerte.

Recibí el alta aquella tarde. Volví a casa. Lucas ladró con resentimiento, a los perros no les gusta sentirse solos. Debo de ser uno.


Arquímedes Yáñez, 3 marzo de 2087

Sin título

Cabizbajo, domingo sin resaca
me aparto de lo que parezca iglesia
crucifijo, medialuna o taberna
me escapo de mí, me tiro en la cama

Resquebrajo versos viejos, los quemo
en su calor se acorta el invierno
busco respuestas para mis preguntas
compro unos libros de autoayuda

No me salvará esta noche el cientodoce
ni el palpitar de trompetas de vinilo
ni la cafetera de luto con su ruido

Ni el café irlandés con sus vivos olores
ni siquiera la radio con sus goles
sólo borrarme tu saliva porque has huido.

domingo, 4 de noviembre de 2007

Para escritores y secundarios

Dedicado especialmente a mariano un gran relator, novelista y proseta:

¿Quién puede frenar la tinta de mi boli?
cuando huye vanamente, cuando se desparrama
no para ante nadie y nunca respeta a nada
gorgotea por la punta como de cuchara ali-oli

y mis dedos precisos la guían, la engañan
para que cuadren y tengan sentido las palabras
sin pretender levantar un único sentimiento
también se siente algo de una patada en los huevos

sólo se frena cuando laten mis arterias
taquicárdicas bier repartidas entre tus piernas
en mis sueños, en la cafetería o en la calle

para después arrancar si trato de olvidarte
como barras de carbono o seguro de escopeta
que evitan que huyas de mí, que te pierda...

Para balleneras y bajabraguetas

Ancla las palabras en el puerto
que yo quedé barado hace tiempo
no hagas el ridículo del capitán
que se obsesiona con faenar

en busca de ballenas perladas
atragantado con humo de pipa
tú, ahórrate esas dos palabras
que usas de cebo para sonrisas

Nunca fueron tan reales como Moby
como las penas que trago con chanfaina
en barras de bar con unas cañas

no trates de buscarle explicación
¿un solitario?lo sé no tengo perdón
por sacarte de cuajo las legañas

domingo, 14 de octubre de 2007

Jazz vs poesía

La poesía y el jazz son muy parecidos. El jazz suena mejor en vivo que enlatado en un CD, y la poesía sale mejor si es sin estrategia y escapa del cerebro al boli sin pensárselo mucho, o cuando escapa de la boca en forma de susurro, o cuando escapa...da igual como, pero que escape:

Rimbombante huída la tuya
con portazo incluído ¡insegura!
furcia rubia despeinada
por las calles te gritan ¡fulana!
tipos que ni piensan pegar ladrillos
como para inventar piropos más bonitos.



Me gustan los surcos arrítmicos
que has grabado en mi espalda
aunque escuecen en la ducha
las cicatrices quedan guapas
y me dan para presumir
en mi club de caballeros
bueno,vale,en el vestuario
¿por qué coño te miento?

Sin motivo aparente

llevo grabado en la frente
versos que no hay dios que cuadre

como una partitura

del cabrón de John Coltrane( in spanish please)

por eso decido darle por culo a la métrica
mi mente nunca fué estructurada
ni mi corazón apreció esta dieta para diabéticas
del rutinario bamboleo que me clavas
sin siquiera mirarnos a la cara

automático

espasmódico

dramático

tan adictivo como el plástico de embalar
¿por qué coño fingimos? si no sabemos amar...

jueves, 11 de octubre de 2007

La Espera

Me siento en la ventana
hago apuestas con la almohada
ella me dice muy sincera
va a ser larga la espera

Quizás pesada añade ella
dura para las bestias de carga
que acostumbráis a la carrera
de "findes" de cama en cama

Pero...

Sé que no es vana la espera
aguantar apretando los dientes
huir de labios de guerreras
de sus sábanas tórridas, ardientes

Sé que quizás esto fracase
dentro de unos meses al divisarte
mientras agite bourbon y hielos
y se hagan realidad todos mis miedos

Sé que tu mente no me guarda
que no dejas mensajes a mi espalda
en cartas perdidas por carteros
no muy buenos, mas bien reguleros( chanantismo)

Pero...

Muy a pesar de todo eso
a veces me autoengaño y sonrio
veo tu cara todo el tiempo
en las esquinas de los libros

En mi bata blanca mañanera
que recuerda a tus ojos y tu pelo
esa sonrisa tuya sacada a paseo
arrancándome las ganas de pelea

Y me imagino que me guiñas
mientras espero en la ventana...